Henri-Louis Duhamel du Monceau, 1758

 

du Monceau 1

 

Duhamel du Monceau fue un ingeniero naval y botánico francés del siglo XVIII.

En su libro titulado Physique des arbres hizo referencia a los movimientos de la planta heliotropa Mimosa pudica, citando al trabajo de Mairan.

Para salir de la duda con respecto a los datos obtenidos por de Mairan no hizo sino repetir el mismo experimento, pero esta vez no sólo eliminó la entrada luminosa, poniéndola en una oscuridad absoluta, sino que además la mantuvo en un ambiente de temperatura constante.

Comprobó para su asombro que de Mairan tenía razón, que la planta sensitiva abría sus hojas durante el día y las cerraba durante la noche aún sin contacto directo con la luz solar , pero además que la planta tampoco seguía las variaciones de la temperatura.

 

Le physique de les arbres, Portada

Le physique de les arbres, pg 158 2

 

Le physique de les arbres, pg 159

Le physique de les arbres, pg 160 2

 

¿Qué escribió textualmente du Monceau? 3

 

..."Estos movimientos comunes a casi todas las hojas “empannées” son sobre todo muy sensibles en las hojas de la planta que llamamos Sensitiva espinosa. Lo que ha dado pie al señor de Mairan a observar (Historia de la Academia, 1729) que, aunque esta planta fuese colocada en un lugar muy oscuro y a una temperatura bastante uniforme, no dejaba de cerrarse todas las noches y de abrirse todas las mañanas, como si hubiese estado expuesta al día. Esta observación me hizo desear conocer lo que ocurriría con esta planta colocándola en una oscuridad aún más perfeccionada.


Una mañana del mes de agosto, transporté un pie de sensitiva a un sótano (o una bodega) que no tenía tragaluz y que estaba precedido de otro; las sacudidas del transporte hicieron que las hojas de dicha sensitiva se cerraran. Al día siguiente, a las diez de la mañana, éstas estaban abiertas, pero no tanto como lo habrían estado al aire libre. Se quedaron abiertas todo el tiempo durante varios días; sin embargo, se cerraban cuando se tocaban sus ramas, pero se abrían poco después. Saqué la planta del sótano a las diez de la noche, con mucho cuidado de no sacudirla: las hojas siguieron abiertas durante la noche y el día siguiente, pero por la noche se cerraron.


Como el resultado de este experimento difiere del propio del señor de Mairan, me propuse asegurarme de si esta diferencia venía de que la oscuridad era más completa en este sótano que en el lugar donde el señor de Mairan había realizado su experimento.

Para ello coloqué una maceta de sensitiva en un baúl de piel bien cerrado que se encontraba en un cuarto y lo cubrí con mantas de lana muy gruesas. Aunque conseguí mantener la planta en una oscuridad perfecta, se abría por la mañana y se cerraba por la noche, como en el experimento del señor de Mairan: con seguridad este hecho no depende de la luz, puesto que en los invernaderos calientes se ve que esta planta se cierra en verano hacia las siete de la tarde, cuando aún es pleno día y el calor es fuerte en ese tipo de invernaderos: es más, he visto pies de sensitiva colocados en invernaderos calientes cerrarse todas las noches, aunque se hubiera aumentado el calor de las calderas.


Se puede concluir de estos experimentos que los movimientos de la sensitiva no dependen en esencia ni de la luz ni del calor.


He experimentado que la luz artificial de una antorcha no produce ningún efecto sobre la sensitiva.
Sin embargo, en los días de calor, esta planta es más sensible, se abre más por el día y se cierra mejor durante la noche: digo un día de calor y no un sol vivo, ya que no es raro ver las sensitivas expuestas al sol cerrarse a mediodía.

Un pie de sensitiva bien abierto bajo una campana se cierra en poco tiempo si se retira dicha campana, aunque se haya llevado cuidado de no mover la planta.
Una rama de sensitiva separada de su pie se abre por la mañana, se cierra por la noche y es sensible al tacto: esta propiedad perdura incluso durante varios días si el extremo de la rama está en agua..."

 

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